Emociones de Acero

La emoción del pretérito evocado. 

Siempre hemos considerado que la percepción del deterioro, además de conectarnos con  las realidades del tiempo y de la vida, nos provoca sentimientos y emociones vinculadas con nuestros recuerdos, pero también con las expectativas de un pretérito que queremos evocar en aquellos lugares u objetos que intuimos detrás de los espacios y formas que nuestros sentidos nos muestran.​

Más allá de imaginar la plenitud de una máquina oxidada o de un teatro abandonado, una pieza, un fragmento o un objeto apartado de cumplir su función nos modela una emoción. Un sentimiento íntimo que nosotros intentamos emular con los mismos materiales que fueron despojados de su valor.​

Nuestro intento es poder llegar a ese sentimiento, esa emoción. 

La emoción del acero.



Unicidad

Cada escultura está elaborada con fragmentos recuperados y tratados de diversas maneras. Al no utilizarse moldes ni ninguna otra técnica de duplicación, cada pieza es única e irrepetible. 

La belleza es promesa de felicidad

Stenhdhal

esigarbe@gmail.com